Un aceite vegetal se prensa: de una semilla, de un fruto o de una nuez. Almendra, girasol, olivo, coco, ajonjolí. Es graso, es nutritivo y se usa en cantidades generosas —cucharadas, no gotas—, y ahí está la primera diferencia con un aceite esencial, que se cuenta gota por gota.

Por eso mismo sirve para dos cosas que casi nadie conecta: para tu comida y para tu piel. Y para elegir bien hay dos números distintos, uno para cada mundo. Aquí te dejamos los dos, con las tablas de referencia.

Para qué se usan los aceites vegetales

  • En la cocina: para freír, saltear o aderezar en frío, según lo que aguante cada uno.
  • En la piel: como hidratante, aceite de masaje o último paso de tu ritual facial.
  • En el cabello: antes del shampoo, en las puntas o en un masaje de cuero cabelludo.
  • Como portadores: son la base que diluye los aceites esenciales para poder aplicarlos sobre la piel.
  • En cosmética casera: son la fase grasa de cremas, bálsamos, exfoliantes y jabones.

Los dos números que importan

Si el aceite va a la cocina, el número es el punto de humo: la temperatura a la que empieza a quemarse. Cuando la pasa, aparece el humo, cambia el sabor y se pierde buena parte de lo que lo hacía interesante. Varía muchísimo de un aceite a otro, y también dentro del mismo aceite: el refinado sube el punto de humo, y un aceite viejo o ya usado lo tiene más bajo que uno recién abierto. Las cifras de abajo son referencias, no especificaciones de un lote.

Si el aceite va a tu piel, el número es la comedogenicidad: una escala del 0 al 5 que orienta sobre qué tanto tiende ese aceite a quedarse en el poro. Conviene saber de dónde viene: se construyó a partir de estudios de los años setenta hechos en oreja de conejo, no en cara humana. Es una brújula muy útil para elegir, no un diagnóstico de lo que va a pasar en tu piel.

Punto de humo, para la cocina

Aceite Punto de humo aprox. Cómo usarlo
Linaza cruda 107 °C Solo en frío, nunca al fuego
Germen de trigo 107 °C Solo en frío
Nuez 160 °C Aderezar en frío
Coco virgen, sin refinar 177 °C Saltear suave y repostería
Ajonjolí sin refinar 177 °C Saltear suave y aderezar
Olivo extra virgen 190–207 °C Saltear y aderezar
Coco refinado 204 °C Saltear y freír
Nuez de macadamia 210 °C Saltear y freír
Almendras dulces, refinado 215 °C Saltear y freír
Pepita de uva 215 °C Saltear y freír
Girasol alto oleico 210–230 °C Freír
Aguacate refinado 260 °C Freír

Fíjate en el coco: aparece dos veces, con casi 30 grados de diferencia. El virgen conserva aroma y sabor pero aguanta menos fuego; el refinado es neutro y llega más alto. Es el mismo fruto, y el número cambia por el proceso.

Comedogenicidad, para la piel y el cabello

Aceite Nivel 0–5 Textura Ideal para
Argán 0 Ligera, se absorbe rápido Cara y puntas del cabello
Girasol alto oleico 0 Ligera Cuerpo y cabello
Rosa mosqueta 1 Ligera, seca al tacto Cara, de noche
Pepita de uva 1 Muy ligera, seca al tacto Cara y cuerpo, piel grasa o mixta
Ricino 1 Muy espesa y pegajosa Cejas, pestañas y cuero cabelludo
Jojoba 2 Ligera, parecida al sebo de la piel Cara, cuerpo y cabello, todo tipo de piel
Almendras dulces 2 Media, se absorbe despacio Cuerpo y masaje
Chabacano 2 Ligera Cara y piel sensible
Olivo 2 Pesada y grasa Cuerpo y cabello seco
Ajonjolí 3 Media, de aroma marcado Cuerpo y masaje
Nuez de macadamia 3 Media, se absorbe rápido Cuerpo y piel madura
Aguacate 3 Pesada y nutritiva Cuerpo y cabello muy seco
Semilla de algodón 3 Media Cuerpo y como portador de aceites esenciales
Coco 4 Sólida abajo de 24 °C Cabello y cuerpo, mejor evitarlo en la cara
Linaza 4 Ligera, pero se oxida rápido Poco usado en cosmética
Germen de trigo 5 Muy espesa Cuerpo, mezclado en poca proporción

Cuáles son ideales para la cocina

  • Para freír: girasol alto oleico, aguacate refinado, pepita de uva y coco refinado. Aguantan la sartén caliente sin quemarse.
  • Solo para saltear: olivo extra virgen, ajonjolí sin refinar y coco virgen. Fuego medio y por poco tiempo; si empieza a humear, ya te pasaste.
  • Solo para aderezar en frío: linaza, germen de trigo y nuez. Van sobre el plato ya servido, en ensaladas o al final de la cocción.

Y algo que conviene decir claro: no todo aceite vegetal es comestible. La jojoba es técnicamente una cera líquida y el cuerpo no la digiere. El ricino es un purgante. Y hay aceites que se venden en la misma categoría pero son de uso técnico o exclusivamente cosmético —la linaza doble cocido, el aceite de pino, el ricino hidrogenado PEG40 y el aceite mineral—. Ninguno de esos va a la cocina. Cuando dudes, la etiqueta del frasco manda.

Cuáles son ideales para la piel y el cabello

  • Cara: quédate entre 0 y 2 —argán, rosa mosqueta, pepita de uva, jojoba, chabacano—. Son los más ligeros y los que menos tienden a quedarse en el poro.
  • Cuerpo: aquí caben también los de nivel 3, como ajonjolí, macadamia, aguacate o semilla de algodón. Son los que mejor funcionan para masaje, porque se absorben despacio y dan deslizamiento.
  • Cabello: la comedogenicidad importa mucho menos y lo que manda es el peso. El coco y el ricino, que en la cara son pesados, son de los favoritos en cabello: coco antes del shampoo, ricino en el cuero cabelludo. Para puntas y acabado, argán y jojoba.

Los mejores portadores para tus aceites esenciales B·NATURE

Un aceite esencial nunca se aplica puro sobre la piel: se diluye en un aceite vegetal, que es lo que llamamos portador. Para uso cutáneo la proporción habitual es de 1 a 2 %, es decir, de 3 a 6 gotas de aceite esencial por cada 10 ml de portador. Estos son los que mejor cumplen ese papel:

  • Jojoba — el comodín. Al ser una cera líquida es muy estable y prácticamente no se enrancia, así que tus mezclas duran más. Su textura se parece al sebo natural de la piel y funciona en cara, cuerpo y cabello. Si vas a tener un solo portador en casa, que sea este.
  • Pepita de uva — para piel grasa o mixta. Muy ligero y seco al tacto, se absorbe rápido y no deja película. Nivel 1 en la escala.
  • Almendras dulces — el clásico de masaje. Se absorbe despacio, que es justo lo que quieres para un masaje largo, y rinde mucho en preparaciones de cuerpo.
  • Chabacano — para cara y piel sensible. Parecido al de almendras pero más ligero y de tacto más fino.
  • Argán y rosa mosqueta — para el ritual facial de la noche. Los dos más bajos de la escala, también muy usados en las puntas del cabello. El de rosa mosqueta se oxida con relativa rapidez: guárdalo bien cerrado y lejos de la luz.

Para mezclas faciales conviene dejar fuera el coco y la linaza, que están en 4. Y el ricino, aunque esté en 1, es tan espeso que se usa en poca proporción dentro de una mezcla, no como portador único.

Precauciones

Las cifras de este artículo son valores de referencia de uso general: el punto de humo cambia según el refinado, la frescura y el lote, y la escala de comedogenicidad proviene de estudios de los años setenta hechos en oreja de conejo, así que orienta pero no predice cómo responderá tu piel. Prueba siempre una mezcla nueva en una zona pequeña antes de aplicarla en una zona amplia, y evita el contorno de los ojos y la piel lesionada. Los aceites vegetales son productos cosméticos y de bienestar; no diagnostican, tratan ni curan ninguna condición. Los aceites esenciales que diluyas en ellos contienen alérgenos de declaración obligatoria propios de cada planta: la declaración que aplica a tu frasco es siempre la de su etiqueta. Consulta con un especialista antes de usarlos en embarazo, lactancia o en menores. No todos son comestibles: revisa la etiqueta del frasco antes de llevar cualquiera a la cocina, y no consumas los de uso técnico ni la jojoba o el ricino. Si tienes alergia a frutos secos, ajonjolí o trigo, revisa el origen del aceite antes de usarlo —el de almendras dulces, el de macadamia, el de nuez, el de ajonjolí y el de germen de trigo derivan de esas fuentes—, y aplica el mismo cuidado tanto si lo vas a comer como si lo vas a poner en tu piel. Guárdalos bien cerrados, en un lugar fresco y protegido de la luz, y mantenlos fuera del alcance de niñas, niños y mascotas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar el mismo frasco en la cocina y en la piel?
Si el aceite es apto para consumo y está fresco, el contenido es el mismo. Lo que sí conviene es tener frascos separados: el que está en la cocina se abre a diario, recibe calor y vapor, y se oxida antes que el que vive en tu tocador. Un aceite oxidado pierde propiedades y huele distinto.

¿Un aceite de nivel 4 me va a tapar los poros?
No necesariamente. La escala indica tendencia, no resultado: hay pieles que conviven muy bien con el coco en la cara y otras a las que un nivel 2 ya les resulta pesado. Úsala para decidir por dónde empezar y deja que tu piel confirme.

¿Cuál es el mejor portador si apenas empiezo?
La jojoba. Sirve para cara, cuerpo y cabello, funciona en casi cualquier tipo de piel y aguanta guardada mucho tiempo sin enranciarse, así que perdona los primeros experimentos.

¿Cuántas gotas de aceite esencial pongo por cada 10 ml?
Entre 3 y 6 gotas, que equivalen al 1 o 2 % de dilución para uso cutáneo. Cuenta las gotas con calma: es el paso donde más fácil se pasa uno. Encuentra las proporciones exactas de cada preparación en nuestro hub de recetas DIY.


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